Archive for the ‘Amor’ Category

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Conservar Un Amor para siempre

noviembre 1, 2007

 

Toma nota de algunos ingredientes de los que siempre deberás disponer para
elaborar la fórmula magistral del amor eterno.

Mucha comunicación. Es el ingrediente más importante. Hazle partícipe de
todo lo que te pasa, de tus sentimientos, de tus sueños, de tus problemas.
Pero esto no significa que os debáis pasar todo el tiempo hablando, a veces
los silencios pueden ser igual de comunicativos.

Una buena porción de saber escuchar. Tan importante es saber mostrarte a tu
pareja, como permitir que tu pareja muestre su propio yo. Si no aprendes a
escuchar, nunca llegarás a conocer a tu compañero. Además, puedes generar en él un sentimiento de frustración al no mostrar interés por lo que tiene que
decir.

Una cucharadita de comprensión. Son dos seres completamente diferentes. De
ahí que nuestros gustos y nuestra forma de pensar puedan ser opuestos en
algunas ocasiones. Por ello, la tolerancia y la comprensión serán las
herramientas que te permitirán superar las dificultades generadas por
nuestras discrepancias.

Unas gotitas de intimidad. Conviene que de vez en cuando se den un respiro y
se regalen momentos de soledad, intimidad y reflexión. Muy importante para
el desarrollo personal de cada uno de ustedes, que les permita ser ustedes
mismos y no una imagen del otro.

Un toque de buenos amigos y familia. Estar enamorada no implica aislarse del
mundo exterior. Fuera de ustedes dos hay muchas otras cosas que se
enriquecerán como pareja. Nada de abandonar a los amigos o al resto de la
familia.

Un toque picante de sexualidad. La atracción es imprescindible para que una
pareja funcione y el sexo es la manera de poner en práctica dicha atracción.
El sexo no debe decaer ni caer en la monotonía. Ha de ser divertido y
creativo, así la pasión que un día os hizo enamoraros siempre estará
presente.

Y para finalizar, el ingrediente principal: ustedes. Deben aprender a
valorar y disfrutar de lo que tienen. Ser el mejor equipo y deberán
manteneros siempre unidos, sobre todo en las adversidades.

Si no te han funcionado todos nuestros consejos, puede que no estés con la
persona indicada. No te cierres y sigue buscando, seguro que encontrarás a
alguien con quien vuelvas a creer en el amor eterno.

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LOGRAR UN AMOR DURADERO

octubre 27, 2007

 

LOGRAR UN AMOR DURADERO

¿Encontraste una nueva pareja y quieres mantener la felicidad, pero ya aparecieron los problemas? Haz que tu relación sea estable y duradera para siempre.

Todas nos hemos enamorado por lo menos una vez en la vida, sin embargo encontrar una pareja adecuada es una de las dificultades más grandes actualmente. Cuando la encontramos, buscamos mantener la felicidad de nuestra unión, pero empiezan a aparecer los problemas y nos cuesta trabajo lograr que la nueva relación sea estable y duradera.

Para que una relación de pareja funcione, debemos trabajar en los siguientes 10 elementos; todos son totalmente imprescindibles:

1. La comunicación: Es el ingrediente principal. Si son de las parejas que hablan mucho pero en el fondo no se comunican, sólo se cuentan muchas cosas pero no permiten que el otro vea su yo interno. Intenten expresar más cómo se sienten y cuáles son sus ilusiones, preocupaciones, alegrías y miedos.

2. La escucha: Es la otra cara de la comunicación. Cuando tu pareja se abre ante ti, aunque sea para decir una simpleza, para ella es muy importante que las escuches con atención e interés, y que le permitas y le ayudes a que exprese sin miedo sus emociones. Si no la escuchas, no llegarás a conocerla realmente y ella sentirá que no te interesa. Conoce lo que ella necesita para ser feliz y haz todo lo posible por dárselo con amor.

3. La comprensión: Nace de la comunicación y la escucha. Si no hay comprensión entre los dos, no llegarán a ninguna parte. Es fundamental que haya afinidad, pero que comprendan que el otro no debe comportarse como uno, ni pensar igual en todo. Cuando surjan los conflictos, tengan muy presente la herramienta de la comprensión para ser más tolerantes y maduros y poder solucionar las dificultades.

4. El amor: Lamentablemente en la actualidad se valora más lo material que lo afectivo, y la falta de afecto con el tiempo suele terminar con muchas relaciones de pareja. Nunca debes olvidar que la base sobre la que surgió su la relación es justamente el amor, un sentimiento que deben demostrarse en todo momento, en las buenas y en las malas.

5. El ser amado: Es indispensable amar al otro, pero también dejar que nos ame. El amor debe ser mutuo, un sentimiento para dar y recibir constantemente. Hay personas capaces de dar todo su amor, pero les es difícil dejarse amar. Encuentren con la pareja este equilibrio sentimental.

6. La sexualidad: La atracción física es imprescindible para que dos personas tengan una vida sexual placentera y creativa. El sexo no lo es todo, pero sí es indispensable tener el suficiente para estar unidos. Para ser felices, ambos deben disfrutar el sexo con la pareja, y debe ser algo que los una y no que los separe. El equilibrio sexual no es fácil de conseguir, pero nunca dejen de intentarlo.

7. La confianza: Si no existe una total confianza en el otro, la relación no funcionará. Es fundamental para que socialicen juntos y cada uno por separado, es decir, que frecuenten juntos a sus amistades y familiares, pero también independientemente.

8. La libertad: Una pareja no es un contrato de esclavitud, sino de apoyo. Por lo tanto ser tolerante con nuestra pareja y permitirle tener sus momentos propios de soledad, reflexión, intimidad o pasatiempos es muy positivo para la relación. Esto los ayudará a que cada uno sea independiente, pero siempre contando con la compañía del otro.

9. El desarrollo en común: Es necesario que tengan en común la forma de pensar en general, para que así puedan desarrollar juntos sus intereses y compartir los mismos objetivos personales, tanto en el aspecto material (casa, trabajo, bienes, viajes) como en el espiritual (el sentido de estar juntos, el sexo, el matrimonio, los hijos, la vida).

10. El desarrollo personal: No confundan el amor con la dependencia. Deben madurar como pareja, pero también tienen derecho a desarrollarse individualmente, siempre que no lastimen al otro.

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Cómo enamorar a la chica de tus sueños

octubre 27, 2007

 

Cómo enamorar a la chica de tus sueños

Antes de empezar cualquier catálogo de consejos para que conquistes a la mujer de tu vida, conviene dejar claro que la mejor recomendación que existe es que seas tú mismo. La naturalidad es la cualidad que más debes desarrollar para que tengas éxito en estas lides, por lo que, en realidad, cualquier accesorio más es completamente inútil. Pero no te preocupes, si lo que tú quieres es un decálogo de consejos para que esa chica tan especial caiga a tus pies, sigue leyendo. Poniéndolo en práctica, no dudes que la tendrás en el bote mucho antes de lo que te imaginas.

1.- Limpieza. Lávate, pero, de verdad, no te eches colonia y ya. No. Hay que lavarse en condiciones, para que huelas a limpio y el amor de tu vida no salga espantado por el canto de tus alerones. Hay que dejar claro un asunto: lavarse no es quitarse lo sucio. El toque de colonia, una vez limpito, se vuelve opcional. Toque, repito, no baños ni vahos de after-shave: la repulsión puede darse tanto por exceso como por defecto. Limpio, pero no empalagoso.

2.- Seguridad. Te tienes que meter en la cabeza que eres el chico más interesante y simpático del mundo, aunque, tú y yo lo sabemos, ni te acerques a ese perfil de chico ideal. Repite conmigo: “Soy el mejor y lo voy a conseguir”. Quizás así logres engañarla.

3.- Vestuario. Ojo con lo que te pones, que te estoy viendo. No, esa camiseta a rayas naranjas ni es bonita ni está de moda, a no ser que los años 80 vuelvan sin pudor a las pasarelas de España, cosa que dudo. Lo mejor es buscar algo que te haga parecer elegante, pero informal.

4.- Sensibilidad. Como en la limpieza, tampoco te pases en esto. Las poesías de Bécquer o de Juan Ramón Jiménez son el perfecto ejemplo de cómo buscar el fracaso: lo decimonónico en cuanto al estilo no mola en los tiempos que corren. Aun así, disimula un poco de sensibilidad y dulzura en todo lo que haces. Sí, lo importante, como puedes ver, es dejar de lado la testosterona y hacerse con algún kilito de estrógenos.

5.- Dialéctica. Desarrolla tu discurso de tal modo que encandiles con las palabras y escondas el fondo detrás de la forma. Así, tus maquiavélicos planes se verán eclipsados por una maravillosa apariencia de enamorado, que es lo que han practicado a lo largo de los siglos todos los galanes de la historia, como Don Juan, Casanova o Arturo Fernández.

6.- Saber escuchar. O aparentarlo. Lo mejor es poner cara de interesante mientras la chica te cuenta sus batallitas. Es lo que más aprecian las mujeres: un hombre que sepa escuchar y sea buen conversador, porque dos no hablan si uno no quiere.

7.- Detalles. Hay unanimidad en el sector femenino del Rincón del Vago en que lo que más seduce es un hombre detallista, que se fije en ellas, que se acuerde de las fechas señaladas, que las sorprenda con flores… Tampoco te pases y atosigues a piropos a la chica en cuestión. Como en todo, hay que encontrar un término medio.

8.- Educación. Relacionándolo con la sensibilidad, hay ciertos detalles que no se te deben pasar, como tener cuidado con el lenguaje (a no ser que sea ella la que hable como un camionero), con los mecanismos fisiológicos del ser humano, etc.: conviene que olvides cualquier demostración pública de expulsión de gases corporales, por ejemplo.

9.- Originalidad. No seas un seta e innova en tus costumbres. No hagas que la relación se convierta en un monótono suplicio o una aburrida rutina y sorpréndela haciendo algo nuevo. Asimismo, cuando asaltes al ser amado, no se te ocurra decir “¿Estudias o trabajas? En la sección de piropos tienes multitud de ejemplos con los que puedes ser original.

10.- Sinceridad. A pesar de todo lo dicho, olvida las apariencias. Como he señalado al inicio del reportaje, lo principal es que seas tú mismo y que seas sincero; difícil empresa, la verdad. Aun así, inténtalo. Si no le gusta cómo eres en realidad, la frivolidad y los consejos anteriores pueden servir de bien poco. De todas formas, ya sabes que el mar está lleno de peces. Sólo me queda desearte mucha suerte, que es lo que un hombre siempre necesita cuando se adentra en el universo misterioso de la feminidad.

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LOS CELOS

octubre 27, 2007

 

¿Amor o sentimiento de posesión?

Los celos, (“el vicio de la posesión”, como Jacques Cardonne los denominaba) han sido, desde hace siglos, argumento recurrente y fértil de la literatura aunque constituyan también el germen de demasiados sucesos desgraciados y muy reales. Pero, ¿qué son los celos?.

En el ámbito sentimental, el rasgo más acusado de los celos es la desconfianza y sospecha permanentes en el otro que tiñen, y perjudican gravemente, la relación con la persona amada. La mayoría entendemos por celos ese confuso, paralizador y obsesivo sentimiento causado por el temor de que la persona depositaria de nuestro amor prefiera a otra en lugar de a nosotros.

Podríamos definirlos como un estado emotivo ansioso que padece una persona y que se caracteriza por el miedo ante la posibilidad de perder lo que se posee-tiene, o se considera que se tiene-posee, o se debiera tener-poseer (amor, poder, imagen profesional o social…).

Cuando se muestra en su forma aguda, el origen de los celos hay que buscarlo en situaciones neuróticas o, en general, psicopáticas. Algunos autores creen que el sentimiento de los celos es universal e innato. Linton, por ejemplo, ve una prueba de esta tesis en el hecho de que en las Islas Marquesas, donde la libertad sexual es prácticamente total, los indígenas manifiestan sus celos sólo cuando están ebrios; es decir cuando su control voluntario, su raciocinio, ha disminuido. Por el contrario, otros psicólogos (como O.Klineberg) señalan que este sentimiento es de origen cultural, y que los celos no dependen del deseo o necesidad de goce exclusivo de los favores del otro, sino del “estatuto” social. En las sociedades monogámicas, como la nuestra, y siempre según este autor, el adulterio sólo provoca reacciones celosas en la medida en que origina inseguridad (material o afectiva) o afecta al prestigio y al honor. Son dos teorías relativamente antagónicas, pero como ocurre con frecuencia, perfectamente complementarias.

Podemos pensar por tanto, que cuando nos mostramos celosos experimentamos sensaciones inherentes a nuestra condición de seres humanos y, a la vez, manifestamos un comportamiento adquirido y heredado de nuestra cultura y modus vivendi.

Un sentimiento que puede resultar peligroso

Las personas muy celosas son, frecuentemente, apasionadas, ansiosas, un poco sadomasoquistas y neuróticas, y proyectan en su entorno humano sus propias tendencias a la infidelidad. Buscan con avidez todas las pruebas de su presunto infortunio y se muestran refractarios a los argumentos racionales que les trasmiten las personas cercanas con las que se sinceran.

Los celosos delirantes que se sienten abandonados, menospreciados y burlados, pueden llegar hasta la tragedia de perseguir con odio a su “amor” y no vacilarán en atacarlo. De ahí que este sentimiento de los celos genere tantos problemas, no sólo en la seguridad física de las personas directamente afectadas por casos criminales sino también en el equilibrio emocional de otras muchas cuyo bienestar psicológico se ve amenazado. Cuando en una pareja surge el miedo a la separación, éste se manifiesta en forma de celos, de persecución al cónyuge en su hipotética infidelidad, controlándole y pretendiendo obligarle a que sea fiel. Cuanto más persigue a su pareja con celos, tanto más se siente impulsado el perseguido o perseguida a demostrar su autonomía, esforzándose en alejarse y no dejarse obligar. Y cuanto más lo hace, tanto más busca el celoso o celosa reclamarle como posesión propia y secuestrar su libertad de movimientos y de sentimientos.

El celoso exige entonces a su pareja la descripción pormenorizada de su supuesta aventura y en su mente se mezclan el miedo al ridículo, a estar en boca de todos, el sentir con dolor que la otra persona vale más, la pérdida de autoestima, un deseo morboso de información (circunstancias de la otra relación, quién es, dónde se ven, desde cuándo…..), un desmedido afán de control, un sentimiento de posesión exacerbado, la agresividad para con uno mismo…

Vive la situación como si de una tortura se tratara e incluso con deseos de venganza, que van desde el encerrarse en el silencio hasta el drama que con tanta frecuencia describen las secciones de sucesos de los medios de comunicación.

Los celos no son amor

Los celos, en contra de lo que podría parecer y de lo que sugieren algunas letras de canciones, argumentos literarios o guiones de películas, no siempre son consecuencia de un gran amor, ni indican cuánto se quiere, se necesita o se desea a la otra persona. Y, normalmente, quienes padecen preferentemente estos ataques de celos son personas muy centradas en sí mismas, que sólo se curarán saliendo de su autoencierro. En muchas situaciones de celos hay, más que amor o miedo a la soledad, otras causas: sentimientos de posesión del otro, de necesidad de controlarle, de inseguridad en uno mismo, de envidia hacia la mayor riqueza de la vida emocional del otro…

Un tipo muy especial de celos son los infantiles (“complejo de Caín”), que se manifiestan tras el nacimiento de un nuevo hermano. El niño, antes centro de todas las atenciones, se ve obligado a aceptar que debe compartir con el nuevo miembro de la familia el amor y cuidados de sus padres, muy especialmente de la madre, lo que hace que vea en el recién llegado un usurpador y la malquerencia hacia “el intruso”, lo que puede conducirle a volcar su agresividad en su pequeño hermano. Según los psicólogos, no es extraño que incluso el origen de ciertos estados neuróticos que sufren los adultos provenga de secuelas de celos infantiles padecidos hace décadas. Pero los celos no son exclusivos del espacio familiar o sentimental: otro ámbito donde germinan es el mundo laboral.

Los celos afectan con frecuencia a profesionales desconfiados y muy competitivos (en la mala acepción del término), incapaces de trabajar en equipo y que invierten gran parte de su tiempo y energía en los pequeños detalles, no compartiendo información y controlando cuanto ocurre a su alrededor, a fin de que nadie presente un trabajo que pueda ensombrecer el suyo. La vida y valía personal de estos celosos laborales giran en torno a su estatus profesional y mantienen una baja autoestima (disfrazada frecuentemente de autosuficiencia). Y, por supuesto, con esa actitud, evidencian su inseguridad y un déficit de inteligencia emocional, al no responder positiva y equilibradamente a los estímulos del exterior, en este caso, a la competencia de sus compañeros de trabajo.

También pueden surgir los celos en la relación con los amigos (“ese es el más guapo, aquellla es la más lista, ese el que tiene la casa más bonita, este es el que está casado con la que más dinero gana”), pero normalmente no generan tantos problemas ni alcanzan dimesiones dramáticas.

Si nos sentimos celosos de nuestra pareja:

“Los celos son malos consejeros” dice el refrán. No desdeñemos su importancia ni dejemos que se nos cuelen como sentimientos normales o que hasta tienen su encanto, por cuanto trasmiten “lo mucho que le quiero”. En la realidad cotidiana, los celos rompen y enturbian las relaciones, y los individuos celosos acaban minando, con su posesividad y persecución asfixiantes, el gozo y el placer del encuentro, el equilibrio en la pareja, que se basa en la ternura, la comprensión, la tolerancia y el respeto a la autonomía del otro. Si en un momento determinado nos sentimos víctimas de un ataque de celos que perjudica nuestro bienestar emocional, actuemos dedicidamente:

Seamos conscientes de que estamos padeciendo los celos sin querernos engañar jugando a progresistas.
Comuniquemos nuestros sentimientos a la persona cuyo comportamiento ha generado los celos, especificándole claramente las conductas que nos hacen sentirnos celosos.

Hablémosle cuanto haga falta, aunque sin someterla a una presión excesiva (y mucho menos aún, recurriendo a amenazas o agresiones físicas), y con ánimo de pedirle que nos ayude a disipar nuestras dudas. Se trata de saber qué ocurre en realidad y de cotejarlo con nuestra percepción, que perfectamente puede ser errónea.

Si se trata de un pensamiento irracional que estamos alimentando, debemos apoyarnos en la realidad y desterrarlo definitivamente. Nos será más fácil si contamos con la ayuda de la otra parte. Pero no olvidemos también es parte afectada, a la que debemos comprender y ayudar.

Revisemos durante un cierto tiempo nuestra actitud ante la otra persona, para comprobar que los celos han desaparecido.

Fortalezcamos el diálogo continuo, la confianza y el contacto amoroso: son los mejores instrumentos para superar el desencuentro y los celos.

Aceptémonos más, confiemos en nosotros mismos y trabajemos la seguridad en nosotros mismos, nuestra autoestima.

Si sufrimos un cuadro agudo de celos o nos vemos incapaces de gestionarlos por nosostros mismos, dirijámosnos cuanto antes a una consulta psicológica.

Y, por último, si hay motivo real para nuestros celos, planteemos con realismo la situación a nuestra pareja. Y armémonos de valor, paciencia y comprensión para superar la situación. Casi todo tiene un final, y el amor también puede tener fecha de caducidad.

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ENFRENTANDO UNA INFIDELIDAD

octubre 20, 2007

infidelidad 

ENFRENTANDO UNA INFIDELIDAD

El adulterio es una prueba de fuego que destruye a aquellas parejas en las que falta el amor, pero fortalece a las que realmente se aman

Hombres y mujeres infieles

Existe el mito de que el hombre tiende más a ser infiel que la mujer, porque tiene una mayor necesidad sexual. Pero un problema social como el adulterio no se puede resolver con un argumento biológico, por el contrario lo agrava, tolerando más esta conducta y el machismo.

El hombre lo ha hecho durante toda la vida, pero hoy la mujer también es infiel y mucho más frecuentemente de lo que imaginamos. Ahora la mujer se ha decidido a buscar afuera lo que por alguna razón no encuentra en casa.

Durante siglos las necesidades de las mujeres han sido ignoradas, sin embargo en el mundo occidental hemos cambiado, ya somos dueñas de nuestra propia vida y hemos decidido experimentar todo lo que deseamos, incluida la satisfacción sexual.

Afrontando el conflicto

Cuando la pareja se entera o se le confiesa la infidelidad, no existen fórmulas para enfrentar en calma la crisis, ni razones que sirvan como excusa. Los efectos son devastadores y sufre un choque emocional muy fuerte y doloroso. La traición destruye la confianza y la seguridad que sentía con nosotros, ataca su autoestima y se siente inferior, y sin embargo sigue sintiendo una gran dependencia emocional hacia nosotros.

La pareja engañada atraviesa por diferentes fases que van desde la indiferencia hasta la cólera. Su reacción suele estar cargada de hostilidad, puede devolver la infidelidad teniendo conductas infieles, se vuelve desconfiada y anda tras cualquier pista que le asegure que la infidelidad terminó, se compara con el amante en todo y a veces lo busca personalmente.

Pero la consecuencia más frecuente y terrible es la separación, o incluso el alejamiento entre la pareja, pues hay quienes perdonan pero no olvidan y la relación juntos nunca vuelve a ser la misma. Una simple aventura sexual pasajera puede ser un error irreparable, acabar con la relación de pareja y destruir a la familia, provocándonos un desequilibrio emocional muy difícil de superar.

¿Qué hacer ante una infidelidad?

El adulterio es una verdadera prueba de fuego, porque destruye a aquellas parejas en las que falta el amor, pero fortalece a las que realmente se aman. La infidelidad puede estrechar los lazos de la relación, siempre y cuando se hable del por qué.

Lo que debes tener claro es que sí existen soluciones para salir de esta situación y superar la crisis, pero para ello es necesario:

* Abandonar el papel de víctima contra engañador.
* Tener una comunicación abierta con tu pareja.
* Analizar los motivos por los que se sienten infelices en su relación.
* Reflexionar en que si las razones de su relación (amor, confianza, estabilidad) todavía siguen siendo válidas, ¿por qué echarlo todo a perder por un affaire transitorio?

Sin embargo, debemos estar conscientes de que para que se dé la ruptura de una relación, no es necesaria la existencia de un amante, sino que es suficiente con perder cosas tan valiosas como el placer de estar juntos, el calor emotivo, la intensidad, la satisfacción sexual o la comunicación.

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LA INFIDELIDAD: CAUSAS Y COMO PREVENIR

octubre 20, 2007

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LA INFIDELIDAD: CAUSAS Y COMO PREVENIR

La infidelidad en la relación de pareja

La mayoría de las parejas suelen pasar por momentos de crisis en su relación que, en muchos casos, si no se superan, corren el riesgo de caer en la infidelidad. Veamos por tanto en qué consiste, por qué ocurre y cómo afecta la infidelidad a la relación de pareja.

1. ¿Qué es la infidelidad?
2. Causas de infidelidad
3. ¿Cómo prevenirla?
4. ¿Qué suele ocurrir después?

1. ¿Qué es la infidelidad?

Infidelidad. Provoca desconfianza y dolor en la pareja

Traición, mentira, engaño son algunas de las palabras empleadas por la persona ofendida. La infidelidad se produce cuando una pareja rompe el compromiso de lealtad sentimental contraído. Es una traición a una promesa hecha por la pareja, una promesa de exclusividad, de amar sólo a esa persona.

No siempre tras la infidelidad se produce una ruptura, algunas parejas consiguen superarlo. Otras rompen con la pareja, no están dispuestas a continuar una relación en la que se ha perdido lo fundamental, la confianza, además de tener el temor de que vuelva a ocurrir.

En ambos casos la infidelidad trae consigo un gran dolor, pérdida de confianza en la pareja, pérdida de autoestima, humillación, impotencia y rencor.

Cuando se produce la infidelidad, pensamos que es por un motivo importante, una situación insostenible dentro de la pareja o por un gran amor. Sin embargo, la mayoría de las veces es por situaciones más banales.

La infidelidad no es cosa de pareja sino de uno mismo, se produce por una falta de autocontrol y por no saber evitar a tiempo situaciones comprometidas.

2. Causas de infidelidad

Los motivos por los que alguien puede ser infiel son muy variados, los más frecuentes son:

– Búsqueda de nuevas experiencias, esto ocurre sobretodo en personas que no han tenido relaciones con otras personas.

– Después de varios años de convivencia se produce el cansancio y el deterioro de algunas parejas que no han puesto los medios para evitarlo y esto junto con el aburrimiento puede conducir a la infidelidad.

– Insatisfacción emocional, esta causa de infidelidad se produce sobre todo en las mujeres en las que el motivo principal es la falta de amor y el abandono afectivo por parte de su pareja.

– En personas inseguras la infidelidad pueden verla como un logro personal.

– Como venganza a una infidelidad anterior de la pareja.

– En la llamada crisis de los cuarenta, en muchos casos surge la necesidad de sentirse joven y atractivo todavía.

– Falta de valores o creencias religiosas.

– La soledad en la pareja junto con la atracción física o la afinidad en gustos e inquietudes por otra persona puede desembocar en la infidelidad.

3. ¿Cómo prevenirla?

La mejor manera de prevenir la infidelidad es a través de la comunicación y de la lucha diaria contra la costumbre y la rutina que hacen que se pierda interés por la relación y por la pareja, y que se produzca un abandono de la vida en común.

Para que una pareja se mantenga unida es fundamental conocerse íntimamente, conocer los gustos, la personalidad y deseos de su pareja. Saber que somos importantes el uno para el otro y expresar el amor día a día.

Para conseguirlo es necesario un esfuerzo y una dedicación de energías y de tiempo. Para evitar la infidelidad lo mejor es que tu pareja se sienta feliz contigo.

4. ¿Qué suele ocurrir después?

Es cierto que aunque pongas los medios te puedes ver envuelto en una infidelidad. ¿Qué hacer ante esto?

– Si tomas la decisión de seguir adelante hazlo con todas las consecuencias sin reproches ni venganzas, y ten en cuenta que si tu pareja desea regresar contigo es porque tu eres la persona con la que desea estar.

– Si tu decisión ha sido la de abandonarle, no olvides que vas a pasar por unos momentos dolorosos hasta que consigas construir tu vida sin esa persona, te ha hecho sufrir y te ha engañado, pero también la has querido y has compartido una etapa de tu vida, probablemente aún sigues queriéndola aunque ya no desees continuar con esa relación.

– Puede ocurrir que la persona que ha sido infiel no desee retomar la relación, lo que comenzó como una simple “cana al aire” puede desarrollarse y transformarse en algo serio y duradero que desee acabar con la relación anterior.

Conviene aclarar que, aún existe una doble moral respecto a la infidelidad, muy distinta para el hombre que para la mujer. En el caso del hombre es aún vista socialmente como algo inherente a su condición pero en el caso de la mujer esta situación es criticada con mucha más severidad. Por esto las mujeres tienden a sentirse más culpables y son más propensas que los hombres a confesárselo a su pareja.

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Amor Consciente

octubre 20, 2007

Amor 

AMOR CONSCIENTE

¿Amar Conscientemente es una de las experiencias más maravillosas que podamos imaginar, porque sin conciencia, el amor queda reducido a un acto animal que agota, mientras que vivido con conciencia, desde el corazón es fuente de felicidad y energía. Podemos vivir la vida desde distintos niveles de conciencia. Cuanto más profundo es el nivel de conciencia en el cual vivamos, más profunda y gratificante será nuestra vida. Amar no es desear, atraer o sufrir, amar es expandir nuestra propia conciencia. Amar es estar por encima de la separatividad, de la dualidad, del temor y del miedo. San Agustín decía: “Ama y haz lo que quieras”. Ello quiere decir que cuando amas eres libre y puedes hacer lo que quieras. También puedes hacer lo que quieres (o lo que crees que quieres) sin amor; pero entonces estás reaccionando y el verdadero amor, el Amor Consciente, no es reacción, sino continua creación.

El amor es lo que nos proporciona la alegría de vivir, es la sal de la vida y ello por una razón muy sencilla, a saber, que la vida es expansión de la conciencia.

Sin amor, la vida está bloqueada, no tiene sentido, o al menos no tiene sentido para el que no ama. Parecería como si sin amor viviéramos en tinieblas.

Cuando amamos estamos transmitiendo aquello que todo el mundo está consciente o inconcientemente, buscando; por ello mismo cuando amamos se nos abren las puertas de los milagros.

Todos podemos vivir una vida amorosa más rica y plena si aprendemos a amar con más conciencia. No se trata de llegar a una meta determinada, sino de crecer, de crecer por dentro, irradiando aquello que está en el interior de todos los hombres, aquello que llamamos Amor.

El Amor es el sentimiento de Unidad y Conciencia que está dentro de tu Corazón. Cuando amamos a alguien estamos en contacto con el Amor universal que está dentro de cada uno de nosotros y lo irradiamos a nuestro alrededor.

Si queremos llegar al Amor universal, comencemos amándonos a nosotros mismos y a quienes nos rodean desde el Corazón.

El Amor Consciente es un logro importante que puedes obtener mediante la práctica de los siete principios siguientes. Se trata de patrones de conducta que aumentarán tu nivel de conciencia y harán que todo lo que vivías, incluido el amor adquiera más conciencia.

1. Trabajar por tu Paz Interior

Todo, en esta vida depende de cuán grande sea el nivel de tu paz interior. Cuanto más en paz estés contigo mismo, más en paz estarás con cuanto te rodea y cuanto más armónicamente vivas contigo mismo, más en armonía estarás con los demás. La paz interior no es sólo un logro que te llenará mucho más que la satisfacción de cualquier deseo: es el estado original del hombre a partir del cual la vida se convierte en un milagro permanente.

2. Aprender a Perdonar

El secreto para ser feliz se halla en el perdón. Cuando perdonamos a aquellos que nos han causado daño, en realidad estamos sanando nuestra relación con nosotros mismos. El perdón lo resuelve casi todo; perdonar es la clave de la evolución. El perdón es la magia porque te libera del resentimiento y de los patrones erróneos que te hacían infeliz. Cuando perdonamos se producen toda una serie de cambios en nuestro organismo y en nuestro corazón que hacen que vivamos la vida con una plenitud creciente. Perdonar es abrir tu Corazón a los efluvios del Amor Universal.

3. Amarte a ti mismo

Cuando nos amamos a nosotros mismos, aparecen los milagros en nuestras vidas. Es absurdo querer emprender un camino de amor consciente si antes no te amas a ti mismo. Amarse a sí mismo es no juzgarse con dureza, perdonarse y concederse “caprichos” de vez en cuando. Amarse a sí mismo es algo más; es Aceptarse y Aprobarse tal cual somos porque sabemos que somos perfectos. La vida entonces se convierte en una discreta pero maravillosa sucesión de pequeños milagros. A medida que practicas el amor consciente hacia ti mismo, te das cuenta que tu salud mejora, que tus amigos te hacen más caso, tus relaciones son más satisfactorias y toda tu vida se torna más creativa. Amándote a ti mismo despiertas en ti el Amor que atraerá hacia ti el amor de los demás. Es la mejor manera de hacer que los demás te amen, sin coacción, sin violencia, con dulzura.

4. Obedecer a la Voz Interior

Dentro de ti, en tu Corazón, hay una inteligencia conectada con la inteligencia cósmica, y esta inteligencia te habla a través de una voz: la voz interior que te aclarará cualquier duda que se te plantee y te ayudará a caminar con el corazón. Con el tiempo descubrirás que la voz interior es un verdadero maestro interior. Acepta sus lecciones y ponlas en práctica. El te guiará en los momentos difíciles

5. Vivir el momento presente, aceptando lo que viene y no intentando retener lo que se va

Cuando nuestra mente se encuentra ocupada en pensar qué pudo haber ocurrido o que ocurrirá, cuando está enfocada en el pasado o en el futuro, no está viviendo el presente. Cuando no vivimos el presente estamos desperdiciando cantidades ingentes de energía lo que produce: Ansiedad, Depresión, Tristeza, Desamor.

En el Amor Consciente, vivimos el “aquí y ahora” todo lo que necesitamos para ser felices. No debemos obsesionarnos y la mejor manera de lograrlo es haciéndonos conscientes del amor que llevamos dentro.

6. Dar antes de recibir

Es sumamente importante recordar que la verdadera esencia de nuestro ser es el Amor y que sólo viviremos rodeados de Amor cuando conectemos con él. Cuando vivimos con conciencia, nos damos cuenta de que tenemos todo lo que necesitamos y en el momento en que lo necesitamos. Si creemos que se nos está negando algo que merecemos, es que algo falla todavía en nosotros. Es entonces cuando debemos practicar el dar. No hemos de dar esperando nada a cambio; no sería “Dar”, sino “cambiar”. En la práctica del dar consciente damos porque sabemos que dando nos estamos conectando con el Amor Universal y cuando estamos conectados con éste, automática y espontáneamente recibimos lo que merecemos en cada momento.

7. Actuar con Sinceridad

El camino hacia la conciencia pasa por la total sinceridad. Haz de ser completamente honesto y sincero contigo mismo, pues en cuanto abres tu corazón para que se expanda, éste aceptará todo lo que le propongas sin discriminar qué es verdad y qué es mentira. Si mientes, te estarás mintiendo a ti mismo.

Cuando tengas que elegir entre lo correcto o lo que te agrada (a veces pueden coincidir), si eliges lo correcto, habrás avanzado un paso más en el camino del amor consciente.